Cuentos sagrados de América

Cuentos sagrados de América — page 9
Los seres humanos habitaban ese primer mundo y Abuela Araña les daba consejos sin dejar de tejer su tela a la que con tinuamente agregaba algún río o un nuevo árbol Entonces de las montañas bajó un ser tramposo de nombre Iisawu o Coyote También bajó Muy’ingwa un espíritu muy bueno creador del maíz Los seres humanos vivían felices y trataban a ambos con respeto pero algo pasó en sus corazones Se descarrilaron y comenzaron a portarse tan mal que Taawa cruzó los brazos sobre su pecho y se oscureció su penacho de rayos de sol Los seres humanos se asustaron pues el cielo se rompió en pedazos y tembló la tierra Una lluvia de fuego cayó de las nubes y una cortina de granizo apagó las llamas y sepultó las casas Los seres humanos lloraron y trataron de ponerse a salvo pero les fue imposible pues Taawa se había oscurecido para que el mundo se destruyera en castigo a la maldad que se había apo derado de ellos Abuela Araña compadecida de quienes habían conservado puros sus corazones y sufrían las calamidades que eran el cas tigo de los malos se descolgó en su tela desde las estrellas y condujo a los elegidos hacia el Gran Cañón Cuando todos estu vieron congregados un poderoso bambú surgió desde las pro fundidades de la enorme grieta Hijos míos el primer mundo se ha acabado dijo Abuela Araña con voz fuerte He tejido un hogar para ustedes con hermosas praderas y búfalos azules con cielos resplandecientes y águilas de vuelo majestuoso Ese mundo los espera pero tie nen que esforzarse para llegar a él Han de trepar por el tronco del bambú que el Gran Cañón les ha regalado ayudándose unos a otros y al cabo de una larga noche llegarán a la tierra que les promete su Abuela Araña 2